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La Coctelera

Periodismo del regalo. El top ten de los Chayotero

El título de este blog llamado Tras el Chayo retoma una costumbre que sigue
muy vigente y que habla de esa dádiva (ragalo) que empresas y artistas entregan
al reportero (de todos niveles) y que muchas veces es económica, aunque, también
puede ser desde una mísera gorra hasta un auto último modelo.Aquí y mientras nos
lo permita el correteo diario del “Chayo”escribiremos crónicas y relatos
subterráneos sobre la labor periodística para que se den una idea de lo lindo
que es ser reportero.De entrada, podemos comentarle que existe una fauna que
invariablemente va Tras el Chayo, son disque reporteros y fotógrafos que van a
todo evento donde sepan que habrá regalito¿Cómo se enteran? ¿Quién los invita a
los eventos? es todo un misterio para las agencias de relaciones públicas
quienes pocas veces pueden evitar que haya uno de estos especímenes que se
limitan a esperar el fin del evento para salir y exigir (sí, oyó bien) exigir su
regalo.Estos seres nunca faltan y usted puede descubrirlos en su mirada (nunca
ponen atención de lo que se esta comunicando) su manera de vestir (como
oficinistas del D,F) y lo peor, siempre tratan de ser amigables con todos.El
Gigio, la estrella del ChayoExiste una celebridad del Chayo en el medio bajo el
nombre de El Gigio, disque fotógrafo que dice ser de la asociación de
periodistas y que nadie sabe donde trabaja.Tiene su bigotito, siempre carga con
su agenda de eventos y lo peor… entra a todos los lugares. ¿Qué les dice?, ¿Cómo
convence a los organizadores? todo un misterio.Además, el Gigio tiene suerte y
gana viajes, televisiones, relojes y cualquier cosa que se imagine y vive de
eso, de vender cuanto regalo se gane.Una de sus ultimas hazañas se dio en la
boda de Emilio Azcárraga y Ale de Cima donde pocos medios fueron
invitados.Mientras los fotógrafos de la revista Quién estaba afuera del salón
sin poder entrar ¿qué cree? apareció el Gigio con su panza de pulquero y su
invitación en mano y entro a la vigilada boda!!!!.Sin duda, hasta para ser
chayotero, se tiene que ser un profesional y vaya que el Gigio lo es.Si lo
conoce digále que le queremos dar una medalla y hasta comprarle uno de sus
Chayos!!!

Juan Villoro, "El Beckham de la literatura"

Antes de iniciar la entrevista con Juan Villoro sobre su nuevo libro, Los
culpables, no resistimos y le preguntamos de inmediato y sin previo
aviso.
Tus textos sobre el fútbol han sido muy aplaudidos, pero ¿alguna vez
estuviste en una cancha pateando un balón?
Jugué mucho y no muy bien... por
eso soy escritor (risas). Estuve en los Pumas (aunque él le va al Necaxa) y
jugué de extremo derecho. Después seguí jugando pero me convertí en un jugador
patético que pateaba a los jugadores más jóvenes que lo burlaban, por mi
dignidad y por las fracturas que podía llegar a provocar deje las canchas.
Ya
en confianza, la charla con Juan Villoro fluye como sus textos, con frescura y
sin problemas.
-Me leí tu libro en una sentada. ¿Qué tienes qué eres tan
fácil de leer?
Ja.ja. Me gustaría pensar que un escritor sufre lo suficiente
para que los demás no tengan que sufrir leyendo. A los 24 años me decían ‘que
bueno que narras con frescura, porque a los 40 vas a ser un amargado y más vale
que seas interesante, porque divertido no serás’ y creo que he luchado por
seguir divirtiendo”.
¿El ser entretenido sin duda es una virtud en tus
libros?
Los grandes temas no siempre tienen que ser una búsqueda extrema de
desgarramiento, digo, es valido pero también hay una región en la literatura
donde el humor te puede guiar a la inteligencia.
En Los culpables, Juan
Villoro se sumerge en la mexicaneidad, con cuentos que van de un mariachi de
dudosa virilidad, un futbolista venido a menos y hasta un periodista gringo que
sufre la violencia del D, F en su búsqueda por el México colorido.
“Desde
hace mucho tiempo me interesa el tema de la identidad mexicana, cómo nos ven en
el extranjero o esa construcción artificial que se hace de los mexicanos. Lo que
a nosotros nos parece absurdo a los extranjeros les parece mágico”, dice el
escritor.
Todos los cuentos están escritos en primera persona. ¿ A qué se
debe?
Cada uno de ellos quiere contar una historia pero ninguno es un
narrador profesional y lo hace sin saber lo interesante o poéticas que pueden
ser sus experiencias.
Aunque Villoro escribe novela, ensayo y crónica, el
escritor asegura que el cuento “un placer neurótico”.
“Me gusta la tensión
del género. No te puedes distraer en ningún momento. Es como tratar de
conquistar a Michelle Pfeiffer se te acaba las palabras a en cualquier momento.
O es como tirar un penalty... aciertas o fallas”.
Me llama la atención tu
estilo antisolemente que de pronto puede parecer inofensivo...
Es que
divertir no necesariamente es una evasión, también puede ser una forma de
reflexión. En ese sentido espero que mis historias tengan humor, no hablo del
humor complaciente, sino el que te hace pensar.
Gracias a su fama y calidad,
Juan Villoro puede darse el lujo de publicar en editoriales poderosas y
transnacionales, pero, de manera curiosa, el escritor prefirió hacerlo ahora en
una editorial independiente, la oaxaqueña Almadía.
“Lo hice por que se ha
perdido esa relación personal que el escritor tenia con el editor, ése que era
capaz de defender el libro como propio. Aquel que se juega su trabajo por ellos.
Aunque seguiré haciéndolo en las editoriales grandes pues es la manera de
circular en muchos países”.
De hecho, con Los culpables, Villoro inaugura una
nueva etapa de la colección Mar Abierto de Almadía que presume un diseño
atractivo.
Por ultimo, y tras enterarme de que muchos lectores aman e
idolatran a Juan Villoro como si fuera el Beckham de la literatura le
preguntamos:
-¿No estorba tanto elogio a Villoro? No conozco a alguien que
hable mal de ti.
Es cuestión de esperar (risas). La critica o los elogios
persistentes pueden arruinar una vocación y entre los dos excesos es preferible
recibir elogios. Uno debe tener presente que la reputación sólo la consigues al
terminar tu trayectoria, mientras tanto, sólo te queda trabajar y nunca estar
satisfecho con lo que haces”.